Guía

TIN vs TAE: la diferencia que decide cuánto pagas por tu hipoteca

Actualizado: 12 de julio de 2026

Dos ofertas de hipoteca: una al “1,90 % TIN” y otra al “2,10 % TIN”. ¿Es mejor la primera? Imposible saberlo sin mirar la TAE. Esta es la diferencia entre ambos conceptos y por qué puede costarte (o ahorrarte) miles de euros.

El Tipo de Interés Nominal es el porcentaje que el banco aplica al capital prestado. Es el número que protagoniza la publicidad, y con él se calcula tu cuota mensual. Pero no incluye nada más: ni comisiones, ni seguros, ni el resto de condiciones que acompañan al préstamo.

En una hipoteca variable, el TIN es la suma de euríbor + diferencial y cambia en cada revisión (puedes ver cómo está el euríbor hoy); en una fija, se pacta al firmar y no se mueve.

La TAE: el precio real

La Tasa Anual Equivalente responde a la pregunta correcta: ¿cuánto me cuesta de verdad este préstamo cada año? Incorpora, además del TIN:

  • La comisión de apertura, si existe.
  • El coste de los productos vinculados que condicionan el tipo: seguro de hogar, seguro de vida, alarma, plan de pensiones…
  • Otros gastos que asume el prestatario, como la tasación.
  • El efecto de la periodicidad de los pagos (interés compuesto mensual).

Por eso la TAE es siempre ≥ TIN, y la distancia entre ambas te dice cuánto “peaje” lleva escondida la oferta. Un TIN del 1,90 % con tres seguros y comisión de apertura puede tener una TAE del 3 %; un TIN del 2,10 % limpio puede quedarse en una TAE del 2,25 %. La segunda es más barata, aunque su publicidad parezca peor.

Dónde mirar: la FEIN y la FIPRE

Los bancos están obligados a entregarte la FIPRE (información precontractual general) y, cuando la oferta va en serio, la FEIN (Ficha Europea de Información Normalizada), que recoge la TAE oficial de tu operación concreta, con todas las vinculaciones. Es el documento con el que comparar ofertas — y el que usamos como fuente en nuestra comparativa de hipotecas.

Tres reglas prácticas

  1. Compara TAE con TAE, siempre sobre el mismo importe y plazo.
  2. Pregunta la TAE sin vinculaciones. A veces el tipo “bonificado” no compensa: suma lo que cuestan los seguros del banco frente a contratarlos por tu cuenta.
  3. En variables, usa la TAE solo para comparar. Tu coste real dependerá del euríbor futuro; simula escenarios con nuestra calculadora, que convierte automáticamente la TAE en TIN y te muestra la cuota en distintos escenarios del índice.
Calculadora

Simula tu hipoteca con tus propias cifras

Detalles de la vivienda
Impuestos y costes
Financiación y condiciones

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre TIN y TAE?

El TIN es el interés puro que el banco aplica al dinero prestado. La TAE añade al TIN las comisiones y el coste de los productos vinculados, expresado como porcentaje anual. Por eso la TAE siempre es igual o mayor que el TIN y es el dato correcto para comparar ofertas.

¿Por qué dos hipotecas con el mismo TIN pueden costar distinto?

Porque las comisiones y vinculaciones difieren: seguros de vida y hogar, planes de pensiones, comisión de apertura... Todo eso no aparece en el TIN pero sí encarece el préstamo, y la TAE lo refleja.

¿Qué es mejor, un TIN bajo o una TAE baja?

Una TAE baja. Un TIN muy atractivo con muchas vinculaciones puede resultar más caro que un TIN mayor sin ataduras. Compara siempre la TAE calculada sobre el mismo importe y plazo.

¿La TAE de una hipoteca variable es fiable?

Es orientativa: se calcula con el euríbor del momento (TAE Variable), así que cambiará en cada revisión. Sirve para comparar ofertas entre sí, no para saber cuánto pagarás dentro de cinco años.