Guía

Subrogación de hipoteca: cambiar de banco (o de deudor) sin cancelar el préstamo

Actualizado: 12 de julio de 2026

Firmar una hipoteca no es casarse para siempre con tu banco. Si las condiciones del mercado mejoran —o tu perfil mejora—, puedes llevarte el préstamo a otra entidad sin cancelarlo ni pagar los gastos de una hipoteca nueva. Eso es la subrogación.

Dos subrogaciones distintas

  • Subrogación de acreedor (la habitual): cambias de banco manteniendo el préstamo. El nuevo banco “compra” tu hipoteca a la antigua entidad y te aplica sus condiciones: otro tipo de interés, otro diferencial, o el paso de variable a fija.
  • Subrogación de deudor: cambia el titular del préstamo. Es frecuente al comprar una vivienda con hipoteca vigente (típico en obra nueva, asumiendo la del promotor): te ahorras parte de los gastos de constituir una nueva, aunque el banco debe aprobar tu solvencia.

Cuánto cuesta

La subrogación de acreedor está regulada desde 1994 (Ley 2/1994) y abaratada por la Ley 5/2019:

  • Comisión al banco de origen: limitada por ley con los mismos topes que la amortización anticipada — en variables, 0,25 %/0,15 % solo los primeros años y 0 % después; en fijas, hasta el 2 % los diez primeros años y 1,5 % después. Para el detalle, mira la guía de amortización anticipada.
  • Gastos de la operación (notaría, registro, gestoría): a cargo de las entidades desde la Ley 5/2019. Tú pagas, como mucho, la tasación nueva.

Total orientativo para el cliente: unos cientos de euros, frente a los miles que costaría cancelar y constituir una hipoteca desde cero.

Cuándo compensa

La cuenta es sencilla: compensa cuando el ahorro de intereses supera con holgura los costes del cambio. Señales claras:

  1. Firmaste con un diferencial alto (euríbor + 1,5 % o más) y hoy el mercado ofrece diferenciales bastante menores — compruébalo en la comparativa de hipotecas.
  2. Quieres pasar de variable a fija o mixta porque no duermes tranquilo con el euríbor — el cambio de variable a fijo tiene además comisiones especialmente reducidas.
  3. Te quedan muchos años de préstamo. El ahorro se multiplica por cada año restante; con la hipoteca casi pagada, rara vez compensa.

Antes de mover ficha, enseña la oferta de la competencia a tu banco: la contraoferta (novación) te da el mismo resultado sin cambiar de entidad, y los bancos pelean por no perder hipotecas sanas. Simula abajo cuánto cambiaría tu cuota con las nuevas condiciones y decide con números.

Calculadora

Simula tu hipoteca con tus propias cifras

Detalles de la vivienda
Impuestos y costes
Financiación y condiciones

Preguntas frecuentes

¿Qué es la subrogación de una hipoteca?

Cambiar uno de los sujetos del préstamo sin cancelarlo: la subrogación de acreedor traslada tu hipoteca a otro banco con mejores condiciones; la de deudor cambia al titular (típico al comprar una vivienda que ya tiene hipoteca).

¿Cuánto cuesta subrogar una hipoteca a otro banco?

Mucho menos que cancelar y abrir una nueva: la comisión está limitada por ley (como máximo entre el 0,15 % y el 2 % según el tipo de hipoteca y el año, igual que la amortización anticipada) y desde la Ley 5/2019 la mayoría de gastos de la operación corren a cargo de los bancos.

¿Qué diferencia hay entre subrogación y novación?

La novación es renegociar las condiciones con tu propio banco (tipo, plazo, capital); la subrogación de acreedor es llevarte la hipoteca a otra entidad. Si tu banco no mejora la oferta de la competencia, la subrogación es tu palanca de negociación.

¿Puedo cambiar de variable a fija al subrogar?

Sí, es uno de los usos más habituales: subrogarte a otro banco (o novar con el tuyo) para pasar de tipo variable a fijo o mixto. La normativa incluso abarata las comisiones cuando el cambio es de variable a fijo.